6 de abril de 2011

Comunicación...

La estrategia de añorarte,
ha dado resultados,
de ahora en adelante cada noche tenemos una cita,
no lo olvides te veo a la hora en que la quimera se vuelve realidad...

p.d. Aún no me han dado mi ansiado pase al manicomio

4 de abril de 2011

Toma nota...

Corre por tu vida,
no te acerques demasiado,
la luz que ves en mi mirada
no es otra cosa que una onda radioactiva.

Alguien dijo que puedo crear y destruir,
y por ahora aún no puedo decidirme...
Aguanta un poco más,
puedes usar algunos trucos, 
una taza de noche con estrellas puede aliviar un poco la ansiedad,
abrazar la almohada con escarabajos mágicos te dara calor,
las centellas naranjas del sol alumbrarán tu día.

Si todo falla...
Toma un cuchillo para abrir camino y vuela hacia el sueño donde aparece ella.

1 de abril de 2011

Pasó más de media hora para darme cuenta,
del vestigio de un arroyo de sangre sobre mi cara,
un rato más tarde el arroyo seco se convirtio en torrente
un buen lapso de la mañana...

Ahora tengo una marca en la cara,
delatando la pesadilla de anoche.

En mi mente oscila la frase
¡Ahora si que estas rara!

30 de marzo de 2011

Consulta a medio día

Cierra los ojos
y siente lo que ocurre,
dime si duele o molesta...

Sientes eso que acabo de hacer?
Me parece que no
Y esto?
Para nada
Estas segura?
Por supuesto que estoy segura

¡Que extraño!
primero te he pinchado con una aguja,
después dejé que te mordiera un alacrán
ahora he removido un pedazo de corazón
mi querida doctora,
me parece que no te ha quedado claro,
soy un fantasma vestido con piel humana.

17 de marzo de 2011

Hasta ahora todo sigue igual,
el tiempo se ha congelado alrededor nuestro,
nada ha cambiado,
es imposible que eso ocurra,
tu ternura sigue cobijándome
y tu mirada guiándo mis pasos,
en esta travesía que se torna eterna.

11 de marzo de 2011

Ella sabia que el viaje sería corto,
desde el primer aliento en el bosque supo que tendría que regresar en breve,
recorrió así cada rincón, conoció y dió nombre a cada ser, compartió los frutos silvestres con gnomos y hombres.

Yo habitante del bosque la vi y fui siguiendo, escondiéndome entre los huecos de los árboles,
cuando al fin mi compañía le pareció buena, me invitó a compartir la magia de la vida.

Ahora que ha regresado a esa lejana tierra,
                                             la busco sin saber a donde, mando señales para que pronto retorne,
en su bolso se llevo la luz de la luna.