4 de noviembre de 2009

Cuando tengas ganas
                              de divertirte y de poder volar, llama a la puerta que conoces es posible que se abra
Sé que encontrarás el camino de regreso, he dejado señales en forma de polvo estelar
He decidido viajar por el mundo sin ti...

Un buen día...

y sin querer, quedé frente al gitano y  le extendi mi mano, él estaba leyendo mi fortuna en las tres líneas que marcan mi destino, las palabras fluyendo de su boca sin parar buscando las direcciones, acontecimientos, yo tratando de seguir lo que dice, no he reconocido muchas cosas aunque en mi interior prometo hacer un examen de conciencia…y después de tanto solo se me ocurre preguntar algo totalmente incoherente... Otra vez los demonios flotando alrededor de mi.

3 de noviembre de 2009

Los otros...

Pareciera parte de la película con este título, transladada a un espacio y a personas de la vida real que me incluye por supuesto, cuando escucho "joder tía que la que habla raro eres tú, que estamos en España", me ubica en la categoria de "los otros" ¿quién es quién? para mi los que hablan raro es la mayoría de las personas con las que convivo, así que tiro la moneda al aire y no decido ni deciden quien es este "grupo diferente", no deseo por el momento especificarlo, la mayoría o la minoría es solamente eso...

2 de noviembre de 2009

Mientras charlamos...

Dices tener una sensación de pérdida, yo tengo una sensación de encuentro probablemente o seguramente porque aún falta mucho de conocernos y por lo pronto todo es fantástico, lo que percibo acerca de ti es que puedes ser un guerrero que gana día a día una batalla, puedes ser un mago que aparece árboles, puedes ser mil cosas o simplemente una quimera, como el hecho que el mundo puede ser distinto...

Aún...

No encuentro una razón suficiente para que se oculten las cosas, desde los estados civiles, pasando por las preferencias sexuales, los sentimientos hacia alguien, el punto de vista hacia un hecho, me parece que la vida sería más fácil si cada uno fuera transparente, por lo menos poder descubrir en la mirada algo real.